Arte Emergente, Salvador Santos (Madrid, 1972)

Situado en el movimiento de la geometría lumínica, el artista madrileño busca crear una reacción emocional en el espectador

Arte Emergente, Salvador Santos (Madrid, 1972)
VANISHING POINT I. Salvador Santos. Acrílico sobre lienzo,110 x 110 cm. Cortesía del artista.

Estudió Ciencias Económicas en la Universidad Complutense de Madrid; convencido de que su camino era el arte, inició su formación artística en el Institute of Design, de Chicago, donde conoció a profundidad la obra y filosofía del movimiento Bauhaus, el cual fue determinante en el desarrollo de su obra. Después complementó su formación estudiando Ciencias en Diseño, en el Illinois Institute of Tecnology, de Chicago, llevándolo a expandir sus proyectos a otros campos.

Su obra  se sitúa dentro del movimiento de la geometría lumínica o geometría de la luz. En sus composiciones, utiliza formas geométricas primitivistas combinadas con otras más complejas, para crear planos y transparencias en un espacio bidimensional que se revela al espectador mediante la aplicación de la luz a la propuesta cromática. A través de ese escenario visual alcanza su objetivo final: el estudio del color. Para él, cada color posee una vibración espectral que promueve diferentes emociones, una suerte de poema cromático que induce un poderoso estímulo a la imaginación.

Para cada composición, elabora un minucioso estudio de las estructuras geométricas, que reducen al máximo los recursos compositivos con el fin de buscar lo esencial en el arte. Las múltiples aproximaciones a su obra manifiestan que prima una reflexión sobre la geometría y los volúmenes. Por ello, las formas se combinan y superponen, creando tensiones mediante efectos cromáticos de espacio y vibración.

¿Qué retos tienes en este momento como artista?

Ahora estoy trabajando en el perfeccionamiento de una nueva técnica que aporta poesía a mi geometría; se basa en la aplicación de múltiples capas de pintura a cada elemento con la intención de dejar impresa una pátina especial y única en cada componente geométrico. También estoy trabajando en la traducción de pintura a escultura 3D de mis composiciones, algo que me entusiasma, porque implica la transformación espacial de mi obra, y porque me apasiona la escultura.

¿Cómo te gustaría que el público se acerque a tu obra?

Mi objetivo es que el espectador experimente una reacción emocional con la propuesta cromática de la obra, que aprecie la poesía de las formas geométricas y que la luz que emana de cada composición le transmita espiritualidad.

¿Cuál es tu meta inmediata?

Ahora estoy preparando tres exposiciones para este año, dos de ellas en Madrid y la tercera en Ciudad de México. Por otra parte, estoy muy ilusionado, ya que también empezaré a trabajar con agentes en Hong-Kong, Miami y Sao Paulo, quienes difundirán  mi obra en dichas ciudades, que me inspiran y  tienen una notable influencia en el arte geométrico.

VANISHING POINT I. Salvador Santos. Acrílico sobre lienzo,110 x 110 cm. Cortesía del artista.

 

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