Carlos Pérez Osorio busca visibilizar la violencia de género; “Hay más Maricelas que Chapos”

El director ve necesario conocer historias de madres en busca de justicia

Carlos Pérez Osorio busca visibilizar la violencia de género; “Hay más Maricelas que Chapos”
TRABAJÓ HASTA EL ÚLTIMO DÍA. Marisela Escobedo fue una activista social mexicana; protestaba por el feminicidio de su hija Rubí. Fotoarte: Especial

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Carlos Pérez Osorio, director del documental Las tres muertes de Marisela Escobedo, señaló que hay más historias de mujeres que piden justicia, como su protagonista, que deberían ser contadas para erradicar la violencia de género.

“La activista marcó las condiciones en cómo se iban a hacer las cosas y eso me parecía un mensaje que el país tenía que escuchar para encontrar otros lugares de donde jalar inspiración, porque se han hecho muchas historias alrededor del narco, y creo que en este país hay más Mariselas que Chapos, y deben ser escuchadas. Es hora de contar esas historias”, aseguró el documentalista.

La misma fuerza

Durante los cuatro años que trabajó en el documental se cuestionó, y aún lo hace, si él hubiera podido luchar como ella, y con vergüenza contesta que no sabe, “me encantaría pensar que todos tenemos la misma fuerza, pero México y el sistema de justicia te ponen a prueba.

La socióloga y profesora investigadora de la Universidad La Salle de la CDMX, Claudia Benassini, señaló que es necesario exponer este tipo de historias: “Creo que este documental ayuda a la reflexión, pero es importante propiciar una formación distinta. Los mismos valores tradicionales que imperan en las familias y sociedad es lo que hace que esta situación no disminuya. La casa y la escuela deberían tener una función más crítica frente a la vida”, detalló.

Para lograr cambiar los patrones, además de exhibir materiales como éste, se deben abrir más espacios en los programas, series y películas, que de alguna manera presenten cambios de conductas.

Por Patricia Villanueva 


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