Pandemia le crea otra personalidad a una paciente psiquiátrica

Aislamiento y falta de medicinas empeora la situación de enfermos; una mujer empezó con dos identidades y ahora tiene tres

Pandemia le crea otra personalidad a una paciente psiquiátrica
Paciente psiquiátrica desarrolló una tercera personalidad por la pandemia. Foto: Especial

Durante la pandemia, los pacientes psiquiátricos se enfrentan al confinamiento, al estrés, a la falta de medicamentos, al desempleo y los problemas económicos; varios han intentado quitarse la vida al no hallar soluciones.

“Tengo tres personalidades: una niña de 12 años, una mujer de 25 y un hombre de 30. El que me preocupa es el hombre. Se llama Malcam; él hace que yo trate de matar a la gente”, explicó a El Heraldo de México una atormentada madre de familia que ronda los 50 años de edad.

El asilamiento ha complicado su salud mental. Hace varias décadas fue diagnosticada con personalidad disociativa. Al iniciar la pandemia tenía dos identidades, ahora son tres.

“Lo que me ha afectado en esta pandemia es el encierro, el no tener trabajo. Tenemos muchas cosas que pagar. He tratado de suicidarme tantas veces. No porque lo desee, sino porque estas personalidades causan eso, que me sienta estresada y oigo voces, que son estas tres personalidades quieren que me mate, porque ya no aguanto. Les pido por favor su ayuda, porque es insoportable, no le desearía a nadie que estuviera en mis zapatos ni cinco minutos”, dijo.

Su tratamiento médico incluye el consumo de: Aripiprazol, Topiramato, Fluoxetina y Clonazepam. En promedio desembolsa quincenalmente más de tres mil 700 pesos. La familia se ha endeudado para sobrevivir sin ingresos, y lo peor, ella no ha tomado medicamentos porque no hay.

“Esta pandemia me ha hecho sufrir demasiado porque, en primera, no hay medicamento, el Topiramato, que es el que más importa, no me lo han dado. La semana pasada acabo de ir, y tampoco hay Fluoxetina.

Me aumentaron el medicamento de Clonazepam a dos pasillas. Me siento demasiado estresada de estar encerrada, sin tener un aporte económico. Tenemos muchos gastos que hacer. El medicamento que es el Topiramato, es el que controla que estas personalidades no salgan. Quiero que me ayuden, no quiero hacerle daño a la gente”.

Desde pequeña comenzó a percibir voces. Pensaba que eran amigos imaginarios, hasta que esas personalidades comenzaron a
controlar su cuerpo y sus acciones.

Los padecimientos psiquiátricos se han multiplicado durante la pandemia: esquizofrenia, conductas obsesivo-compulsivas, depresión, ansiedad, bipolaridad, entre otras.

“Nuestro cerebro tiene una vulnerabilidad. Hoy todas las enfermedades, trastornos de la personalidad, aprehensión, ansiedad, miedos, se van exacerbar. Esta es una información sumamente importante: es fundamental pedir ayuda, acercarse a profesionales”, expuso Eduardo Calixto, doctor en neurociencias por la UNAM y miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt.

El Instituto Nacional de Psiquiatría Juan Ramón de la Fuente informó que la ansiedad y la depresión subieron 16 y 28 por ciento,
respectivamente. Mientras que el estrés postraumático o estrés agudo subió 8 por ciento. En Jalisco, 2 por ciento de la población padece algún trastorno emocional.

Gerardo Díaz Sánchez, jefe de enseñanza y coordinador de Consulta Externa del Hospital Psiquiátrico San Juan de Dios, observa en su práctica profesional diaria los retrocesos por la falta de medicamentos.
“O dejaban de tomarse su medicamento, o no iban a sus citas de seguimiento, o se descontrolaban. La escasez de medicamentos ahora ha empeorado. El problema es que genera recaídas, que el paciente se descontrole y que, después de tantos años de haber estado estable, nuevamente llegan los síntomas, acarreando todos los problemas. Las alteraciones psiquiátricas fueron empeorando, la ansiedad empeoró. Hay tales situaciones que las personas empezaban con síntomas inclusive ya psicóticos. Todo esto también generó, no nada más el hecho de salir, sino también el hecho que no podían trabajar y que cambiaba el estilo de vida”, señaló.

La escasez de medicamentos, las rutinas alteradas y las citas médicas de revisión distanciadas por meses exacerban los cuadros
clínicos. México quedó atrapado en los cambios de procesos en Cofepris y Secretaría de Hacienda para adquirir medicamentos y la suspensión temporal de la actividad aduanal a causa de la emergencia sanitaria.

“La escasez de medicamento ha sido muy fuerte, medicamentos antipsicóticos, antidepresivos, anticonvulsivantes, o estabilizadores del ánimo. Los pacientes con un trastorno bipolar, esquizoafectivo o la misma esquizofrenia empiezan con estos episodios de manía o cuadros psicóticos. En el caso de los pacientes con trastorno bipolar enfrentan además la falta de litio, que los estabiliza”, indicó.

Los médicos psiquiatras intentan cambiar el litio por otro medicamento. Pero tampoco hay en existencia los opcionales, así que los pacientes están enfermos, sin medicamento y vulnerables.

Incluso las personas sin algún diagnóstico clínico están enfrentando trastornos del sueño provocados por el sedentarismo, trabajo en casa, horarios laborales prolongados, es decir, impacto en la rutina diaria.

El número 075 es la línea telefónica que atiende casos de salud emocional en Jalisco. De 2019 a 2020 las llamadas tuvieron un incremento de 305 por ciento.

Las llamadas han sido predominantemente de mujeres, en una proporción de dos a uino por cada hombre. El rango de edad va de 25 a 39 años y el estado civil, casado, con nivel de estudios de licenciatura y una ocupación de empleados. El motivo de la llamada ha sido principalmente por crisis relacionadas a la ansiedad, seguida de síntomas depresivos, problemas familiares y de pareja.

También por consumo de alcohol y violencia intrafamiliar. La pandemia ha generado situaciones de crisis en la familia, y no sólo en la persona que llama; ya que la principal generadora de angustia es cuando algún familiar enferma, seguido del momento de espera del diagnóstico luego de una prueba confirmatoria de COVID- 19, aunque el diagnóstico positivo por la prueba confirmatoria, genera estrés, síntomas de ansiedad y depresión.

Un motivo de llamada significativo en la tristeza que genera las restricciones de velatorios ante la muerte de un ser querido por la Covid-19.

Por: Adriana Luna

maaz

 


Compartir