La congruencia a su conveniencia

México pierde una oportunidad clave para avanzar sus intereses con Estados Unidos

La congruencia a su conveniencia
Lila Abed/ Colaboradora/ Opinión El Heraldo de México

La crisis migratoria en la frontera entre México y Estados Unidos le presenta una oportunidad al gobierno de Andrés Manuel López Obrador para sumar temas a la agenda bilateral. Desde que tomó las riendas de la Casa Blanca en enero, el presidente Joe Biden enfrenta una inédita cantidad de personas, particularmente menores no acompañados, tratando de cruzar la frontera. Heredó un sistema migratorio quebrado, el cual se debilitó durante la administración de Donald Trump y tardará en reconstruirse.

El problema es que Biden está contratiempo, las elecciones intermedias del próximo año definirán si los demócratas mantendrán su mayoría en el Congreso y los republicanos se aprovecharán de la creciente ola de migrantes para argumentar que las nuevas políticas de Biden no han funcionado. Una encuesta de Associated Press-NORC revela que 40% de los estadounidenses reprueban el manejo del gobierno con los niños no acompañados. Es una crisis humanitaria y política.

Queda claro la urgencia de Estados Unidos por resolver la crisis fronteriza. Es por ello, que la cooperación con México será indispensable. Aunque se han alcanzado cifras record de indocumentados en las fronteras sur y norte del país, el gobierno mexicano solo ha desplegado 9 mil elementos de la Guardia Nacional, a comparación de los 15 mil que envió AMLO cuando Trump era presidente y los números eran más bajos.

Si existiera una agenda bilateral con objetivos claros, Palacio Nacional podría utilizar la coyuntura política en Estados Unidos para pedir que se abordaran temas de interés a cambio de frenar el flujo de migrantes provenientes del Triángulo Norte. El Canciller Marcelo Ebrard lo entiende bien, por eso ha sumado el trafico ilícito de armas a la relación bilateral. Sin embargo, todo indica que AMLO no quiere comprometerse con su vecino del norte. Entre menos interacción, mejor. Ante una ausencia de una estrategia de política exterior con nuestro primer socio comercial, la 4T se encuentra en un constante manejo de crisis ante las demandas unilaterales de Estados Unidos.

El mandatario mexicano se siente amenazado por lo que representa la llegada de Biden al poder. Con Trump estaba cómodo, había un entendimiento mutuo de que mientras México cumpliera con sus exigencias, no se metería en sus asuntos internos. No obstante, la nueva administración abandera causas como el fortalecimiento de la democracia, la protección de derechos humanos y la lucha contra el cambio climático a nivel internacional. En los tres ámbitos, AMLO sabe que queda expuesto.

AMLO utiliza el principio de la no intervención como escudo, rechazando cualquier señalamiento por parte de agencias estadounidenses de las carencias que perduran en el país. Las contradicciones de este principio sobran, como cuando el presidente hizo un llamado al Congreso estadounidense a que aprobará el presupuesto de 4 mil millones de dólares para la región de Centroamérica. La congruencia a su conveniencia. México pierde una oportunidad clave para avanzar sus intereses con Estados Unidos.

POR LILA ABED
POLITÓLOGA E INTERNACIONALISTA
@LILAABED

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